Holanda, Bélgica, Luxemburgo y una parte del norte de Francia, formaban la región denominada Países Bajos.
En el último siglo antes de la era cristiana, la región estaba habitada por celtas y germanos.
Desde esta época la región fue muy próspera tanto en el comercio como en la economía general, pero paradójicamente también fue muy inestable políticamente.
A principios del siglo XVI, los Habsburgo lograron anexionar los Países Bajos al Imperio. La lucha por la independencia se terminó en 1648 y coincidió con la expansión marítima de Holanda.
Holanda no intervino durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue invadida por Alemania en 1940. Durante la posguerra la diplomacia holandesa se concentró en el proceso de integración europea que culminó con la formación en 1957 de la Comunidad Europea.
La política interior ha estado dominada por dos partidos: el conservador y el social demócrata, como en un gran número de democracias europeas.
En junio de 1989, en las elecciones para la Primera Cámara, el partido Demócrata Cristiano (CDA) y el partido de centro VVD (Libertad y Democracia para el Pueblo) formaron una coalición alcanzando así 76 de los 150 escaños.
En la Segunda Cámara, la alianza CDA-VVD obtuvo también la mayoría en las elecciones de mayo de 1991.
Tras haber sido excluido del poder durante cinco años, el partido de centro izquierda PvDA (Partido Laborista) volvió al poder al ganar las elecciones para la Primera Cámara en mayo de 1994, el PDA sufrió una fuerte derrota.
El líder del PvDA, Wim Kok encabezó una coalición de tres partidos con el VVD y el partido centrista Demokraten 66.
A pesar de las tensiones iniciales (sobre todo sobre el gasto público) la alianza asumió el poder en agosto. Wim Kok fue nombrado Primer Ministro, excluyendo al CDA de su gabinete, era la primera vez que este partido no entraba en un gobierno desde 1917.
La coalición ha dirigido el país durante un período de crecimiento importante y ha introducido reformas del sistema de bienestar social.
En las elecciones generales de 1998, la coalición obtuvo una vez más la victoria.
En las elecciones de 2002 emergió un nuevo partido de extrema derecha, la Lista Pim Fortuyn.
El auge de este partido coincidió con el resurgimiento de los partidos de extrema derecha en Europa occidental. El partido obtuvo la segunda posición en las elecciones y formó coalición con el CDA. Sin embargo, durante la campaña, el líder del partido fue asesinado.
Una característica común de los partidos de extrema derecha es la gran influencia que tienen sus líderes, que aseguran la cohesión del partido (como Le Pen en el Frente Nacional francés o Jorg Haider en el Partido de Liberación Austriaco).
Una vez en el gobierno, sin la presencia de Fortuyn, la Lista se derrumbó casi inmediatamente, causando el colapso del gobierno.
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